
DOMINGO 18 de MARZO - 10:00h
PUJA DEL INCIENSO
En el budismo Vajrayana tienen mucha importancia los rituales de iniciación. Hay muchas iniciaciones en las que puede participar cualquier persona, sin necesidad de hacerse budista, y tienen por objeto potenciar en la persona las virtudes con que se denomina al Buda o bodisatva con que se realiza el ritual.
Así, por ejemplo, la iniciación del Buda de la Medicina ayuda a expresar la capacidad de sanación individual, la de Tara, madre de todos los budas y primera mujer que se iluminó, representa, entre otras virtudes, protección, prosperidad, longevidad y eliminación de obstáculos, mientras que Maitreya representa la paz universal, el Buda que viene a liberar a la humanidad.
Otro ritual del budismo tibetano son las "pujas", que son oraciones acompañadas de ofrendas, habitualmente flores, arroz y agua. Son muy frecuentes las "pujas" de incienso, para atraer la suerte, las de Tara Verde, para favorecer la prosperidad y las buenas relaciones personales, o las de Kangtso, para eliminar obstáculos e influencias negativas.
Los mandalas son arquetipos capaces de desarrollar en la persona cualidades como la compasión, la sabiduría o la generosidad, entre otras, ya que usan color, símbolos y figuras geométricas que entran en resonancia con nuestra mente, ayudando a comprender profundamente nuestra naturaleza. En ellos se conjugan no sólo el arte y el colorido, sino también la vasta iconografía tibetana y sus símbolos. Una de sus más bellas formas de expresión son los mandalas de arena, creados por varios monjes con arena más fina que la del mar y que se destruyen una vez terminados.
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